Puxa Asturies Dixebra

Soy un madrileño, que no no debió nacer en Madrid. Odio la ciudad, la gente, los bullicios, la contaminación, las mierdas de los perros que deberian comerse sus dueños, la rutina, el ruido, el tráfico... podría estar así horas. Algo queda en mis venas de mis bisabuelos nacidos en Cangas de Narcea. Entro en el principado y mi humor cambia, cambia mi percepción de las cosas, mi percepción de lo que vuelve a ser para mi la felicidad. La tranquilidad, los paisajes... no podría describirlo con palabras.
Acabo de volver con mi nena de allí, aun que me habría quedado toda una vida mas con ella, abrazados frente a un acantilado de veinte metros, que daba al Mar Cantábrico.
La vuelta a la rutina me mata. Mi casa, pensar que en una semana vuelvo al trabajo... hay tantas cosas de la vida de la que disfrutar! Una pena necesitar dinero para disfrutar de ellas. Asi que, una vez mas, volveré al trabajo, sabiendo que vale la pena estar todo el año puteado, si puedo pasar otra semana como esta con quien mas quiero.




Una sonrisa no cuesta nada, pero vale mucho. Enriquece a aquellos que la reciben sin restar nada de aquellos que la dan.



